Pocas experiencias resumen tan bien la aventura en el desierto peruano como subirse a un buggy y lanzarse por las dunas de Huacachina. Este oasis rodeado de arena, a pocos minutos de la ciudad de Ica, es el escenario perfecto para sentir adrenalina y, de paso, quedarte con uno de los atardeceres más bonitos del país. Si estás pensando en vivirlo, aquí te contamos en qué consiste, qué tan seguro es y cómo aprovecharlo al máximo.
La aventura sobre las dunas de Huacachina
Huacachina es el único oasis natural del Perú, y a su alrededor se levantan dunas que superan los cien metros de altura. Ese paisaje convierte a la zona en el gran destino nacional para el sandboarding y los paseos en buggy. La combinación es simple y adictiva: la velocidad del arenero subiendo y bajando montañas de arena, y la emoción de deslizarte tabla en mano por las pendientes. No necesitas experiencia previa ni una condición física especial; es una actividad pensada para disfrutar, no para expertos.

¿En qué consiste el tour?
El paseo suele combinar dos actividades en una sola salida. Primero, el recorrido en buggy, un vehículo todoterreno conducido por un piloto local que te lleva por las dunas entre subidas empinadas y bajadas que revuelven el estómago en el buen sentido. En el camino, el conductor se detiene en las mejores pendientes para la segunda parte: el sandboarding.
Aquí bajas deslizándote por la arena sobre una tabla. Lo habitual, sobre todo para quienes recién empiezan, es hacerlo echado boca abajo con los pies hacia atrás, una posición más segura y sorprendentemente divertida. Quienes ya tienen algo de práctica pueden intentar bajar de pie, al estilo del snowboard. Se empieza en dunas pequeñas para tomar confianza y se va subiendo la dificultad poco a poco.

¿Es seguro? Lo que debes saber antes de subir
La respuesta corta es sí, siempre que elijas bien con quién lo haces. La actividad es segura cuando la opera gente formal, pero conviene tener presentes un par de cosas.
Lo más importante es contratar un operador serio y con experiencia. A finales de 2025, autoridades y medios advirtieron sobre buggies informales que circulan sin los estándares técnicos ni el seguro correspondiente. Por eso, desconfía de los ofrecimientos en plena calle a precios sospechosamente bajos: detrás de una ganga suele haber vehículos en mal estado o conductores sin respaldo. Reservar con una agencia establecida te asegura pilotos profesionales, buggies revisados y tablas en buenas condiciones.
Durante el recorrido, los operadores responsables entregan indicaciones claras, insisten en el uso del cinturón dentro del buggy y explican la postura correcta para el sandboarding. Otro detalle: si tienes problemas de espalda o cuello, o estás embarazada, lo recomendable es no subir al buggy y disfrutar el oasis desde abajo. La mayoría de operadores fija una edad mínima de alrededor de seis o siete años para los más pequeños.
El mejor horario: el atardecer manda
Si puedes elegir, reserva el turno de la tarde. Las salidas de las cuatro de la tarde aproximadamente son las más buscadas por una buena razón: evitas el sol brutal del mediodía y llegas a la cima de una duna justo a tiempo para ver caer el sol sobre el desierto. Ese momento, con el cielo tiñéndose de naranja y la arena cambiando de color, es lo que muchos recuerdan como lo mejor del día. Ten en cuenta que el horario exacto varía un poco según la temporada, así que confírmalo al reservar.
Consejos para disfrutarlo al máximo
- Reserva el turno de la tarde para combinar la aventura con el atardecer.
- Ve con el estómago ligero: las subidas y bajadas del buggy se sienten menos si no vas muy lleno.
- Deja la cámara o el celular bien sujetos o guardados; la arena y el movimiento no perdonan.
- Hazle caso al piloto y al guía, sobre todo con la postura en la tabla.
- Si es tu primera vez, empieza sin miedo por las dunas pequeñas y ve subiendo.
- Lleva algo de efectivo para el impuesto municipal de ingreso al desierto, que ronda los 3.60 soles.

Qué llevar
- Lentes de sol y bloqueador solar de factor alto.
- Un pañuelo o buff para cubrirte de la arena.
- Ropa cómoda que no te importe que se llene de tierra.
- Calzado cerrado, mejor que sandalias.
- Una botella de agua para hidratarte.
¿Apto para niños, mayores o principiantes?
En general, sí. Los principiantes son la mayoría de quienes hacen esta actividad, así que no hace falta saber nada de antemano. Para los niños, la mayoría de operadores pide una edad mínima cercana a los seis o siete años. Y en el caso de personas mayores o con molestias de espalda o cuello, lo sensato es evaluar con calma: el buggy tiene movimientos bruscos, y siempre queda la opción de quedarse disfrutando del oasis y sus miradores mientras el resto del grupo se lanza a las dunas.

Vive la aventura con Incredible Peru Tours
Si quieres vivir el buggy y el sandboarding en Huacachina con total tranquilidad, déjalo en manos de quienes conocen el terreno. En Incredible Peru Tours coordinamos tu experiencia con operadores formales, pilotos profesionales y equipos en buen estado, para que solo te preocupes de disfrutar la adrenalina y el atardecer sobre las dunas. Escríbenos y arma tu aventura en el oasis con la seguridad y el respaldo que mereces.
