La Laguna Humantay está a 4,300 m s. n. m. y la Montaña de Colores supera esa altura. Si llegas de una ciudad a nivel del mar y subes de golpe, es muy probable que sientas el soroche: dolor de cabeza, cansancio, náuseas o falta de aire. La buena noticia es que aclimatarse bien es sencillo si le das tiempo a tu cuerpo. Acá te explico cómo hacerlo paso a paso.
Por qué es tan importante aclimatarse
A mayor altura, hay menos oxígeno en el aire. Tu cuerpo necesita unos días para adaptarse y producir más glóbulos rojos que transporten ese oxígeno. Si te saltas este proceso y subes directo a los 4,300 m s. n. m., corres el riesgo de pasarla mal justo el día que más quieres disfrutar. Aclimatarte no es un lujo, es lo que marca la diferencia entre un viaje memorable y uno arruinado por el malestar.
Llega a Cusco con anticipación
Este es el consejo más importante: llega a Cusco al menos uno o dos días antes de tu caminata. La ciudad ya está a 3,400 m s. n. m., así que pasar tiempo acá prepara a tu cuerpo para las alturas mayores del recorrido.
Idealmente, reserva Humantay y la Montaña de Colores para el final de tu estadía, no para el primer día. Usa los primeros días en Cusco para actividades más suaves y deja las caminatas de altura para cuando ya estés adaptado.

Los primeros días, tómalo con calma
Durante tus primeras 24 a 48 horas en Cusco, evita el esfuerzo físico intenso. No corras, no cargues peso pesado y no subas escaleras a toda prisa. Camina despacio y descansa cuando lo necesites.
Muchos viajeros llegan con energía y quieren recorrer todo el primer día, pero justamente eso complica la adaptación. Dale a tu cuerpo el tiempo que pide.
Hidrátate bastante
Toma más agua de lo normal, porque en la altura el cuerpo se deshidrata más rápido. El agua ayuda a que te adaptes mejor y reduce los síntomas del soroche. Ten siempre una botella a mano y bebe con frecuencia, aunque no tengas sed.
Cuida lo que comes y bebes
Los primeros días conviene comer ligero. Evita las comidas muy pesadas o abundantes, sobre todo en la noche, porque cuestan más de digerir en la altura.
También modera el alcohol durante la aclimatación, ya que empeora los síntomas y te deshidrata. Deja las celebraciones para después de las caminatas.

Aprovecha los remedios locales
El mate de coca es el aliado clásico de Cusco. Se toma como una infusión y ayuda con los síntomas de la altura. Casi todos los hoteles lo ofrecen gratis. También encuentras caramelos y hojas de coca para masticar, que funcionan como apoyo durante el día.
Si sueles ser sensible a la altura, consulta con tu médico antes del viaje sobre pastillas para el soroche. Consíguelas con receta y llévalas contigo por precaución.

Descansa y duerme bien
Dormir bien las noches previas ayuda a que tu cuerpo se recupere y se adapte. Si la primera noche te cuesta dormir, es normal; suele mejorar conforme pasan los días. Prioriza el descanso sobre las salidas nocturnas.
Escucha a tu cuerpo durante la caminata
Ya en el recorrido, sube a tu propio ritmo. No hay premio por llegar primero. Camina despacio, respira profundo y haz pausas cuando lo necesites. Si sientes molestias, avísale al guía: en estos tours el guía lleva balón de oxígeno y botiquín de primeros auxilios, así que estás acompañado en todo momento.

Señales de alerta que no debes ignorar
Un dolor de cabeza leve o un poco de cansancio son normales al inicio. Pero si aparecen síntomas fuertes como vómitos constantes, mucha dificultad para respirar, confusión o mareos intensos, hay que tomarlo en serio. En esos casos lo mejor es descansar, bajar de altura si es posible y avisar de inmediato a tu guía o buscar ayuda.
