El circuito de las Siete Lagunas del Ausangate no es una sola laguna vista desde distintos ángulos: son siete espejos de agua distintos, cada uno con su nombre en quechua, su color y su historia. Conocerlos antes de ir le da otro sentido a la caminata, porque dejas de ver “lagunas bonitas” para reconocer cada una y entender por qué se llama como se llama.
Cuántas lagunas se visitan
Como su nombre indica, el circuito recorre siete lagunas. Todas se formaron por el deshielo del nevado Ausangate y se alimentan de sus glaciares, lo que explica que sus aguas sean frías todo el año y que sus colores dependan tanto de los minerales del terreno como de la luz del día.
Una aclaración: los nombres y el orden pueden variar un poco según el operador y el guía. Algunas fuentes incluyen lagunas como Yanacocha u Oqecocha en lugar de otras, pero el conjunto más citado y reconocido está formado por Pucacocha, Patacocha, Alqacocha, Qomercocha, Orco Otorongo, China Otorongo y Azulcocha.

Recorrido general
El circuito es circular: empieza y termina en la comunidad de Pacchanta, y rodea el entorno del nevado Ausangate pasando por las siete lagunas en secuencia. Al principio el camino avanza casi plano sobre terreno de puna y grava, y conforme ganas altura van apareciendo los espejos de agua uno tras otro.
A lo largo del recorrido te acompañan alpacas, llamas y, con suerte, algún cóndor sobrevolando las cumbres. Cada laguna ofrece una vista distinta del nevado y de la cordillera del Vilcanota, así que la caminata funciona como una sucesión de miradores naturales más que como un tramo monótono.
Primera laguna
La primera suele ser Pucacocha, cuyo nombre en quechua significa “laguna roja”. Se la conoce también como la laguna chocolate por el tono rojizo o parduzco de sus aguas, causado por los minerales del terreno. Su contraste con el paisaje la hace impactante desde el primer momento.
Para muchas comunidades locales, Pucacocha tiene además un valor sagrado, asociado a la vida y al agua que baja del Ausangate. Es la puerta de entrada al circuito y la primera parada donde el caminante empieza a entender de qué va este recorrido.
Segunda laguna
A continuación aparece Patacocha, una laguna cuyo nombre se relaciona con la idea de “arriba” o “parte alta”, por la altitud a la que se encuentra, cercana al nevado. Es una de las más altas del circuito y por eso el Ausangate se aprecia con más nitidez desde sus orillas que desde la primera.
Sus aguas destacan por ser más claras y transparentes. Al estar algo escondida detrás de las formaciones del terreno, a veces no se ve hasta que estás casi encima, lo que la vuelve una pequeña sorpresa dentro del recorrido.
Tercera laguna
La tercera es Alqacocha. Las fuentes traducen su nombre de formas distintas: unas como “laguna de dos colores” por su dualidad cromática, otras con referencias diferentes. Se ubica en una zona alta del circuito, donde el frío empieza a sentirse con más fuerza.
Es una de las lagunas más serenas de la ruta, con un reflejo casi perfecto de las montañas en sus aguas cuando el día está en calma. Por ese ambiente tranquilo, muchos caminantes la usan como punto de descanso y contemplación antes de seguir.
Cuarta laguna
Llega entonces Qomercocha, que en quechua significa “laguna verde”. El nombre le hace justicia: sus aguas lucen un color turquesa o esmeralda intenso, resultado de los minerales y las algas presentes en ella. Está alrededor de los 4.600 a 4.666 m s. n. m.
Es una de las favoritas de la ruta porque ofrece una de las mejores vistas del conjunto, con el nevado de fondo y el verde del agua en primer plano. Para muchos fotógrafos, es de las que mejor sintetiza la magia del circuito.
Quinta laguna
La quinta es Orco Otorongo, cuyo nombre hace referencia al otorongo, el jaguar de la selva, en su versión “macho” (orco). Se dice que, vista desde lo alto, su contorno recuerda la silueta o el pelaje manchado de ese felino, animal sagrado en la cosmovisión andina.
Es una laguna cargada de simbolismo. Junto con la siguiente forma una pareja que representa la dualidad andina, un concepto que el guía suele explicar en este punto del recorrido y que le añade una capa cultural a la belleza del paisaje.
Sexta laguna
Muy cerca de la anterior está China Otorongo, la “hembra del otorongo” (china significa “hembra” en quechua). Complementa a Orco Otorongo y juntas encarnan la idea andina de la dualidad: masculino y femenino, dos caras de un mismo elemento.
Según la tradición local, sus aguas se describen como algo más oscuras o turbulentas que las de su contraparte masculina. Rodeada de formaciones rocosas, tiene un aire místico que la distingue dentro del circuito.
Séptima laguna
El recorrido suele cerrarse con Azulcocha, cuyo nombre significa “laguna azul”. Es reconocida por el tono azul intenso y profundo de sus aguas, que reflejan el cielo andino, y muchos la consideran la más profunda y una de las más fotografiadas de todas.
Al ser con frecuencia la última del circuito, funciona como broche del recorrido: un buen lugar para detenerse, respirar y quedarse un momento con la vista antes de emprender el descenso de regreso a Pacchanta. Conviene recordar que, según el sentido en que el guía haga el circuito, Azulcocha puede ser también de las primeras en aparecer.
Características y colores
El gran atractivo del circuito es que ninguna laguna se parece a la anterior. Pucacocha tira al rojizo o chocolate; Qomercocha al verde esmeralda; Azulcocha al azul profundo; Patacocha a la transparencia. Esa paleta no es casualidad: depende de los minerales disueltos, la profundidad de cada laguna y la forma en que la luz incide según la hora.
Ese mismo factor hace que el color cambie durante el día y con el clima. Una laguna que a media mañana con sol se ve turquesa brillante puede tornarse más apagada bajo un cielo nublado. Por eso conviene llegar temprano, cuando la luz favorece las tonalidades más vivas.

Orden en que se visitan
El orden no es fijo. Al tratarse de un circuito circular, el guía puede recorrerlo en uno u otro sentido según las condiciones del clima, el estado del terreno y la hora, buscando siempre aprovechar la mejor luz en el mirador principal. Por eso una misma laguna puede figurar como “primera” en un blog y como “última” en otro.
Lo que se mantiene constante es que el recorrido inicia y termina en Pacchanta y que pasa por las siete a lo largo de una ruta sin cruces complicados. Más que memorizar una secuencia exacta, conviene dejarse guiar y disfrutar cada laguna a medida que aparece.
Cuál es la laguna más impresionante
Para los amantes del color vibrante, Qomercocha con su verde esmeralda suele llevarse el premio. Para quienes buscan el azul más intenso, Azulcocha es la favorita. Y para los que valoran el contraste dramático, Pucacocha con su tono rojizo es difícil de superar.
Las lagunas del otorongo, por su parte, ganan puntos no tanto por el color sino por la historia y el simbolismo que arrastran. En la práctica, la “más impresionante” acaba siendo la que te toque con la mejor luz el día de tu visita.

Qué hace únicas a estas lagunas
Lo que distingue a este circuito es la combinación de tres cosas: la variedad de colores en un espacio relativamente reducido, el telón de fondo constante del nevado Ausangate y la carga cultural de cada nombre. No son solo lagunas: son parte de la cosmovisión andina, ligadas a la figura del Apu Ausangate como protector del agua y la tierra.
A eso se suma el entorno vivo de puna, con alpacas, llamas y la comunidad de Pacchanta que gestiona y cuida el circuito. Caminar entre estas siete lagunas es recorrer un paisaje natural y, al mismo tiempo, un territorio con siglos de significado para la gente que vive a los pies de la montaña.

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Conocer los nombres es una cosa; recorrer las siete lagunas con alguien que sabe leerlas es otra. En Incredible Peru Tours te llevamos por el circuito completo con guías que conocen cada laguna, su significado y las mejores posiciones para apreciarlas y fotografiarlas con el Ausangate de fondo.
Nos ocupamos de toda la logística, desde el recojo en tu hotel hasta las aguas termales de Pacchanta al final del día, para que tú solo te concentres en caminar y disfrutar. Si quieres vivir esta experiencia sin perderte el detalle de ninguna, revisa nuestro tour a las 7 Lagunas del Ausangate y armamos tu excursión.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas lagunas se visitan en la ruta del Ausangate?
Siete, todas formadas por el deshielo del nevado Ausangate. Las más citadas son Pucacocha, Patacocha, Alqacocha, Qomercocha, Orco Otorongo, China Otorongo y Azulcocha.
¿Por qué tienen colores distintos?
Por los minerales disueltos en cada laguna, su profundidad y la forma en que la luz incide según la hora del día. El color puede cambiar entre una mañana soleada y una tarde nublada.
¿En qué orden se visitan?
No hay un orden fijo. Es un circuito circular que el guía recorre en un sentido u otro según el clima y la luz, siempre iniciando y terminando en Pacchanta.
¿Qué significan sus nombres?
Son nombres en quechua ligados al color o a la forma: Pucacocha (roja), Qomercocha (verde), Azulcocha (azul), y las Otorongo por su relación con el jaguar. Algunos significados varían según la fuente.
¿Cuál es la laguna más bonita?
Es subjetivo. Qomercocha destaca por su verde, Azulcocha por su azul profundo y Pucacocha por su tono rojizo. La mejor suele ser la que veas con más luz ese día.
¿Se puede nadar en ellas?
No. Son lagunas glaciares muy frías y de valor cultural para la comunidad, por lo que el circuito se recorre solo para caminar y contemplar.
