Casi todos los problemas de un primer viaje a Perú se originan meses antes de subir al avión. El cupo de Machu Picchu agotado, el vuelo interno demasiado justo, el seguro que no cubre la altura, la maleta armada para un solo clima cuando el país tiene tres. Ninguno se resuelve al llegar. Este checklist ordena lo que hay que hacer por plazos, desde los seis meses previos hasta tus primeras veinticuatro horas en el país, para que llegues con todo cerrado y sin improvisar lo que no se puede improvisar.
Cómo usar este checklist
Está armado como una cuenta regresiva de cinco bloques: seis meses, tres meses, un mes, una semana y el día del vuelo.
Los dos primeros bloques son los que casi nadie respeta y los que más viajes arruinan. Todo lo que aparece ahí tiene cupo limitado, lista de espera o consecuencias en cadena si lo dejas para después.
Los tres últimos son de ejecución. Si hiciste bien los dos primeros, esos se resuelven en un par de tardes.
Si te quedan menos de seis meses, no te saltes bloques: haz todos, solo que comprimidos y empezando por lo que tiene cupo.
Seis meses antes
Este bloque no es opcional. Aquí se cierran el pasaporte, el ingreso al país y las tres reservas que se agotan: Camino Inca, Machu Picchu y tren. Si esto queda mal, el resto del itinerario se reescribe entero.
Pasaporte y vigencia mínima
Revisa la fecha de caducidad antes que cualquier otra cosa. Perú exige pasaporte con al menos seis meses de vigencia contados desde la fecha de ingreso.
Si el tuyo caduca dentro del año, renuévalo ahora. Los plazos de emisión varían mucho según el país y en temporada alta se alargan.
Verifica también que tenga páginas libres para el sello de ingreso.

Requisitos de ingreso según tu nacionalidad
La mayoría de países de América y Europa no necesita visa para turismo. El ingreso se otorga por un plazo determinado que fija el oficial de migraciones en el momento, y que puede ser menor a lo que pediste.
Lo que sí conviene llevar impreso o en el teléfono es el pasaje de salida del país y la reserva del primer alojamiento. No siempre lo piden, pero cuando lo piden es en el mostrador de la aerolínea, antes de embarcar.
Consulta la normativa vigente en el consulado peruano de tu país, porque los requisitos cambian y ninguna guía sustituye la fuente oficial.
Lo que se agota primero: Machu Picchu, trenes y Camino Inca
Este es el punto más importante de todo el checklist.
Camino Inca. Tiene cupo diario limitado que incluye a guías y porteadores. Para junio, julio y agosto se agota a comienzos del año, a veces en enero. Si este trek es parte de tu viaje, revisa la disponibilidad del Camino Inca antes de comprar cualquier vuelo, porque la fecha del cupo manda sobre todo lo demás. En febrero la ruta cierra por mantenimiento.
Machu Picchu. El ingreso funciona por circuitos y turnos con cupo diario. Entre mayo y septiembre los horarios de la mañana desaparecen con semanas de anticipación.
Trenes a Aguas Calientes. Mismo comportamiento. Los horarios cómodos se van primero y quedan las salidas de madrugada o de última hora de la noche.
El orden correcto es reservar en este orden: cupo de trek si aplica, ingreso a Machu Picchu, tren, y recién después vuelos y hoteles. Al revés te obliga a rehacer todo.

Vuelos internacionales
Con seis meses de margen encuentras mejores tarifas y, sobre todo, mejores horarios.
Casi todos los vuelos internacionales entran y salen por Lima. Si tu itinerario empieza en Cusco o Arequipa, necesitarás un vuelo interno adicional que conviene comprar por separado y con criterio, como verás en el bloque de tres meses.
Evita llegar a Lima de madrugada si es tu primer día. Pagar una noche de hotel y empezar descansado rinde más que ahorrar en un vuelo que te deja a las 3 de la mañana.
Tres meses antes
Con el cupo y el vuelo internacional ya resueltos, este bloque cierra salud, conexiones internas, seguro y hotel en temporada alta. Es el momento de evitar el error caro: un vuelo Cusco–Lima el mismo día que el internacional.
Consulta médica y vacunas recomendadas
Ninguna vacuna es obligatoria para entrar a Perú desde la mayoría de países. La fiebre amarilla se recomienda si tu itinerario incluye zonas de selva baja, y debe aplicarse al menos diez días antes del viaje para ser efectiva.
Más allá de vacunas, si tienes asma, hipertensión, alguna cardiopatía, anemia o cualquier condición respiratoria, esta consulta es la más importante de tu preparación. La altura descompensa esos cuadros y tu médico puede indicarte medicación preventiva o ajustar el ritmo del itinerario.
Lleva contigo un resumen escrito de tu historial y la lista de medicación con nombre genérico, no comercial. Los nombres comerciales cambian de un país a otro.
Vuelos internos y margen entre conexiones
Aquí está el error más caro del primer viaje.
El aeropuerto de Cusco cierra operaciones por neblina con cierta frecuencia entre diciembre y marzo, y ocasionalmente el resto del año. Si tu vuelo Cusco a Lima se cancela y tienes el internacional ese mismo día, pierdes el boleto.
La regla práctica es no tomar el vuelo internacional el mismo día que el vuelo de salida desde Cusco. Duerme una noche en Lima. Ese hotel cuesta mucho menos que reemitir un pasaje transatlántico.
Si tu ruta incluye varias ciudades, revisa antes cómo se conecta el sur del Perú, porque algunos tramos se hacen mejor por tierra que por aire.

Contratar el seguro
Este es el momento, no la semana antes. La cobertura de cancelación solo se activa si contratas con margen respecto a la fecha de viaje.
Lo mínimo a verificar es que cubra altitud por encima de la máxima de tu itinerario, que incluya rescate en montaña si vas a hacer treks, y que tenga pago directo con clínicas fuera de Lima.
No contrates el más barato sin abrir el condicionado. Revisa qué cubre y qué excluye un seguro para Perú antes de pagar, porque las exclusiones de altura son la norma y no la excepción.
Reservar alojamiento en temporada alta
Entre junio y agosto, y en fiestas de fin de año, los hoteles de Cusco, el Valle Sagrado y Aguas Calientes se llenan.
Aguas Calientes es el más crítico porque tiene poca oferta y demanda concentrada. Si vas a dormir ahí la noche previa a Machu Picchu, reserva junto con el tren.
Fuera de temporada alta puedes dejar los alojamientos para el bloque de un mes antes sin riesgo.
Un mes antes
Ya no se reserva lo que se agota. Se prepara el día a día: dinero, conexión, mapas y papeles de conducir si aplica. El objetivo es aterrizar y poder moverte sin depender de wifi el primer día.
Dinero, tarjetas y aviso al banco
La moneda es el sol. El dólar se acepta en hoteles, agencias y algunos restaurantes de zona turística, pero fuera de ahí necesitas soles.
Avisa a tu banco las fechas de viaje para que no bloqueen la tarjeta por uso en el extranjero. Lleva al menos dos tarjetas de emisores distintos y guárdalas separadas.
Cambia dinero en casas de cambio establecidas o retira de cajeros de bancos, no en la calle. Los cajeros cobran comisión por operación, así que conviene sacar montos medianos y no retiros pequeños repetidos.
Lleva algo de efectivo en billetes pequeños. En mercados, taxis y pueblos rurales no siempre hay cambio para billetes grandes.
Chip local, eSIM o roaming
La cobertura móvil es buena en ciudades y errática en montaña, valga la tecnología que uses.
El chip local se compra en el aeropuerto o en cualquier tienda de operador presentando pasaporte, y es la opción más barata para estadías largas. La eSIM se activa antes de viajar y funciona bien si tu teléfono la soporta. El roaming de tu operador es la opción cómoda y cara.
Para un viaje de dos semanas, la eSIM contratada antes de salir suele ser el mejor equilibrio.
Apps y descargas sin conexión
Descarga los mapas de Lima, Cusco, el Valle Sagrado y cualquier otra ciudad de tu ruta para uso sin conexión. En pueblos del valle y en rutas de montaña vas a necesitarlos.
Instala una aplicación de taxi de las que operan en el país. Funciona en Lima, Cusco y Arequipa, y es más seguro que tomar taxi en la calle.
Guarda en el teléfono y también en papel: número de asistencia del seguro, reservas, número de póliza y contacto de emergencia.
Licencia de conducir si vas a alquilar
Alquilar auto no es habitual en el circuito del sur y en general no hace falta, porque la red de transporte cubre todo y las carreteras de montaña tienen su dificultad.
Si aun así vas a hacerlo, necesitas tu licencia nacional vigente y, según el país emisor, permiso internacional de conducir. Tramítalo con tiempo porque no se emite de un día para otro.
Una semana antes
Esta semana es de maleta, botiquín y copias. No se reserva nada nuevo: se arma lo que vas a cargar y lo que no puedes perder si se retrasa la bodega.
Equipaje por pisos de altitud
Perú tiene tres climas simultáneos y tu maleta tiene que resolver los tres. La regla que funciona es vestirse por capas, no por prendas gruesas.
Costa
Lima y Paracas son templados y húmedos. De mayo a noviembre el cielo está cubierto casi todos los días y la sensación es fresca, aunque no haga frío real.
Ropa ligera, una casaca cortaviento y calzado cómodo. No necesitas abrigo pesado para esta zona.
Sierra sobre los 3 000 m s. n. m.
Aquí la amplitud térmica es lo que sorprende. Un día de junio en Cusco puede tener 20 grados al mediodía y cerca de cero de madrugada.
Lleva primera capa térmica, polar o suéter, casaca impermeable con cortaviento, gorro, guantes y buff. Pantalón de secado rápido en lugar de jeans, que pesan y no secan.
El calzado es la pieza clave. Zapatilla de trekking con suela de agarre, ya usada antes del viaje. Estrenar botas en el Camino Inca es garantía de ampollas.
Bloqueador solar de factor alto y lentes de sol. La radiación en altura es intensa incluso con cielo cubierto, y esto lo subestima casi todo el mundo.
Si tu itinerario incluye excursiones sobre los 4 000 m s. n. m., como la laguna Humantay, suma una capa más de abrigo para las primeras horas de la mañana.
Selva
Calor y humedad todo el año. Ropa ligera de manga larga para protegerte de insectos, repelente con concentración alta, poncho impermeable y calzado que puedas mojar.
La manga larga no es contradictoria con el calor. Es lo que usa la gente que vive ahí.
Botiquín de viaje
Lleva tu medicación habitual en cantidad suficiente para todo el viaje, en el envase original y con la receta.
Añade analgésico, antiinflamatorio, antihistamínico, sales de rehidratación oral, antidiarreico, curitas, gel antibacterial y bloqueador. Si tu médico te indicó algo preventivo para la altura, incluye la dosis pautada.
Todo lo importante va en el equipaje de mano, nunca en bodega. Una maleta demorada es un contratiempo, pero una maleta demorada con tu medicación adentro es otra cosa.
Copias de documentos y respaldos digitales
Fotografía pasaporte, seguro, tarjeta de vacunación, reservas y boletos. Guárdalo en la nube y también sin conexión en el teléfono.
Deja una copia con alguien de confianza en tu país y comparte tu itinerario básico: en qué ciudad estarás cada semana y el contacto de tus alojamientos.
Lleva dos fotocopias en papel del pasaporte en lugares distintos del equipaje.
El día del vuelo y las primeras 24 horas
El último bloque es de ejecución: qué va en cabina, cómo sales de Lima y cómo sobrevives el primer día en altura sin forzar el cuerpo.
El día del vuelo
En el equipaje de mano va todo lo que no puedes reemplazar: pasaporte, tarjetas, efectivo, medicación, cargadores, batería externa, una muda de ropa y la capa de abrigo.
Las baterías de litio y la batería externa deben ir en cabina por normativa. No las pongas en bodega.
Si tu llegada a Lima conecta con un vuelo interno el mismo día, deja al menos cuatro horas entre uno y otro. Hay que recoger equipaje, pasar migraciones y volver a documentar.
Lleva una botella vacía y llénala después del control. En altura vas a necesitar beber más agua de lo habitual, y ese hábito conviene empezarlo desde el avión.
Tus primeras 24 horas en el país
El primer día no se improvisa un itinerario. Se resuelve el traslado, se cambia poco dinero y se deja que el cuerpo aterrice, sobre todo si Cusco es la primera parada.
Aeropuerto de Lima: cambio de moneda y taxis
Cambia solo lo necesario en el aeropuerto, porque el tipo de cambio ahí es peor que en la ciudad. Con lo suficiente para el traslado y el primer día basta.
Para salir del aeropuerto, usa los taxis autorizados del interior de la terminal o una aplicación desde el punto de recojo señalizado. Evita a quien te ofrezca transporte en la puerta.
Si tu conexión a Cusco es al día siguiente, hay hoteles a pocos minutos del aeropuerto que te ahorran el traslado a Miraflores.
Si tu primer destino es Cusco
La ciudad está a 3 399 m s. n. m. y el primer día no se planifica nada.
La mejor decisión que puedes tomar es bajar directo al Valle Sagrado el mismo día de llegada. Urubamba y Ollantaytambo están más de quinientos metros por debajo, se duerme mejor y el cuerpo se adapta más rápido. Dejas Cusco ciudad para el final, cuando ya estés aclimatado.
Si te quedas en Cusco, el primer día es hotel, comida ligera y descanso. El segundo, una salida corta y cerca.
Bebe más agua de la que te pide el cuerpo. El aire seco de la sierra deshidrata sin que sientas sed.
Ante dolor de cabeza leve, falta de apetito o sueño fuera de horario, descansa y no fuerces. Ante vómitos repetidos, falta de aire en reposo o somnolencia que no cede, busca atención médica. Los hoteles de Cusco tienen convenio con clínicas y muchos ofrecen oxígeno en recepción.
Qué comer y qué evitar el primer día
Comidas ligeras y frecuentes funcionan mejor que tres platos abundantes. Deja los fritos y las porciones grandes para el tercer día.
El agua del caño no es potable. Bebe siempre embotellada o hervida, incluso para lavarte los dientes si estás en zona rural.
El ceviche es seguro en restaurantes con buena rotación, pero no lo pidas el primer día en altura. Tu digestión ya está lidiando con otra cosa.
El mate de coca ayuda a algunos y a otros no. Es una infusión caliente que acompaña, no un tratamiento.
Qué llevar y qué comprar allá
No tiene sentido llenar la maleta con lo que en Cusco y Chinchero cuesta menos y rinde más. Lleva de casa lo que no se improvisa: medicación, calzado ya usado y primera capa. El resto se resuelve en el camino.
| Llévalo de casa | Cómpralo en Perú |
|---|---|
| Medicación con receta | Agua embotellada |
| Calzado de trekking ya usado | Gorro, guantes y chalina de alpaca |
| Bloqueador de factor alto | Poncho impermeable desechable |
| Adaptador de enchufe | Repelente de insectos |
| Batería externa | Snacks para excursiones |
| Ropa térmica de primera capa | Bastón de trekking |
| Lentes de sol con protección UV | Artículos de aseo básicos |
Los tejidos de alpaca en Cusco y Chinchero cuestan una fracción de lo que pagarías afuera y son mejores. No llenes la maleta de abrigo: lleva la primera capa y la casaca, compra el resto allá.

Errores típicos de quien viaja por primera vez
Estos ocho fallos se repiten en casi todos los primeros viajes. Evitarlos vale más que cualquier consejo de packing.
- Dormir la primera noche en Cusco en lugar de bajar al Valle Sagrado.
- Programar Machu Picchu en el segundo día del viaje, sin aclimatación.
- Comprar los vuelos antes de asegurar el cupo del trek o el ingreso a Machu Picchu.
- Tomar el vuelo internacional el mismo día que el vuelo de salida desde Cusco.
- Armar la maleta para un solo clima.
- Estrenar botas de trekking en el viaje.
- Contratar el seguro tres días antes de salir.
- Subestimar la radiación solar por tener el cielo nublado.
Preguntas frecuentes
¿Necesito visa para entrar a Perú?
Para turismo, la mayoría de nacionalidades de América y Europa no necesita visa. El plazo de permanencia lo otorga migraciones al ingresar y puede ser menor al solicitado. Confirma siempre con el consulado peruano de tu país, porque los requisitos cambian y la norma oficial es la única fuente válida.
¿Cuánto efectivo conviene llevar?
Entre 100 y 200 dólares en efectivo para cambiar a soles al llegar, más tarjetas para el resto. En zona turística casi todo acepta tarjeta, pero mercados, taxis, propinas y pueblos rurales funcionan con efectivo. Retira en cajeros de bancos durante el viaje en lugar de llevar sumas grandes encima.
¿Se puede beber agua del caño?
No. Consume siempre agua embotellada o hervida, en cualquier parte del país. En zonas rurales usa embotellada también para lavarte los dientes y para enjuagar frutas.
¿Cuántos días necesito para un primer viaje?
Ocho a diez días son el mínimo razonable para Lima, Valle Sagrado, Machu Picchu y Cusco sin correr. Con quince puedes sumar Puno y Arequipa. Si tienes menos de ocho, concéntrate en la región de Cusco y no intentes una ruta larga, porque la aclimatación es lo primero que se sacrifica y es justo lo que no conviene tocar.
¿En qué época conviene ir la primera vez?
De abril a octubre es temporada seca en la sierra, con días despejados y noches frías. Abril, mayo, septiembre y octubre combinan buen clima con menos gente que julio y agosto. De noviembre a marzo llueve sobre todo por la tarde, hay menos visitantes y precios más bajos, pero exige flexibilidad. Febrero es el mes con más lluvia y el Camino Inca cierra completo.
